Las Malas Hierbas

Cianotipias en tela escaneadas, 2018

Las malas hierbas van apareciendo en la ciudad, son plantas que no notamos en nuestro día a día, son seres que conforman su propio sistema. Pueden tener una identidad múltiple y terminan formando parte de algo que va más allá de un yo, de una comunidad. Estas plantas aprovechan las oportunidades que les genera su entorno  a pesar de tener mil dificultades para prosperar. Las malas hierbas arraigan donde parece imposible, en un entorno hostil en el que se busca eliminarlas o desplazarlas a donde no afecten la imagen del lugar. Son estas características principales las que las asemejan a los inmigrantes y a los procesos migratorios. En ambos casos encontramos dualidades de orden y de desorden, de lo conocido a lo desconocido, del refugio al  nicho, de campo y de calle, de rechazo y de fortaleza humana, de afecto y de violencia.  Lo bello y lo feo. Son estos atributos los que hacen interesante crear imágenes en las que la planta, al igual que el inmigrante, es retratada sin nombre y donde el espacio es el coprotagonista de lo que sucede. En este caso el lugar es Carabanchel, un barrio al sur de la ciudad de Madrid en el que los comercios de productos extranjeros, la población migrante y el contexto cambiante nos muestran un Madrid distinto, un Madrid donde también residen malas hierbas.